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Formatos México

Formatos laborales

Los formatos laborales sirven para contratar, documentar y cerrar una relación de trabajo.

Qué formato usar en cada etapa del empleo

Estos formatos cubren el ciclo de un empleo: la solicitud con la que alguien se presenta, el perfil que define el puesto, el contrato que fija las condiciones, el acta cuando hay una falta y la renuncia o la constancia al salir.

Casi todos se apoyan en la Ley Federal del Trabajo, reformada en 2026 para reducir la jornada. Por eso cada página cita el artículo que corresponde y la fecha en que se revisó. Si eres quien contrata, el orden natural es perfil, solicitud y contrato; si eres quien trabaja, la solicitud y la constancia son las que más te van a pedir.

Para el control diario del turno está la lista de asistencia, entre los formatos administrativos. Los acuerdos que no son de trabajo subordinado viven en contratos y documentos legales.

Cuánto tiempo se guardan los formatos laborales firmados

Firmarlos no basta: en un juicio laboral es el patrón quien tiene que exhibirlos. El contrato se conserva mientras dure la relación y un año más; las listas de raya o los recibos de salarios, los controles de asistencia y los comprobantes de vacaciones, aguinaldo y utilidades, durante el último año y un año después de que termine (artículo 804 de la Ley Federal del Trabajo). Esos plazos son los del juicio laboral; la Ley del Seguro Social pide guardar nóminas y listas de raya cinco años (artículo 15, fracción II), y el Código Fiscal de la Federación pide lo mismo para la contabilidad y sus comprobantes (artículo 30). Por eso conviene un expediente por persona, con su contrato, lo que firmó al entrar y lo que se le fue entregando.